martes, 16 de septiembre de 2014

Ascensión al Aneto, por Dani H. (14 años)

Un grupo de jóvenes llevábamos un tiempo planificando la ascensión al Aneto. Éramos unos 35, acompañados de algunos padres. Nos hacía mucha ilusión porque la mayoría no habíamos subido todavía.
El día 21 de Junio de 2014, nos levantamos a la 1:30 de la madrugada, para a las 2:00h coger un autocar que nos llevaría de Lérida a la Bersutra, Aragón (este es el lugar donde se inicia la ruta más frecuentada hacia el Aneto).

Antes de llegar, paramos en Benasque para alquilar crampones y algún piolet.
Llegamos al Plan de la Bersutra (1900m), y a las 6:00 ya estábamos caminando por un camino de hierba y piedra. Sobre las 7:00 llegamos al refugio de la Renclusa, y media hora más tarde encontramos bastante nieve. En ese instante, nos pusimos los crampones para facilitar el ascenso y evitar resbalar. Así seguimos durante más de dos horas hacia la cresta de los Portillones.

Después de atravesar unas inclinadas rampas de nieve (al ser el mes de Junio, la nieve cubre el terreno de piedras sueltas y roca, porque no se ha derretido) llegamos al Portillón Superior (2880m). Desde allí, atravesamos unos bloques de roca y llegamos a la brecha del Portillón, donde se aprecia claramente el Aneto, y todo el recorrido que nos quedaba.

Entonces bajamos por algún nevero y roca hasta el inmenso glaciar del Aneto (el más grande de los Pirineos y España). Ahora tocaba atravesar el glaciar en diagonal durante unas dos horas (hay hielo durante todo el año y por eso son imprescindibles los crampones).



En esta parte del ascenso no se ganaba mucha altura, aunque hay algunas subidas. El camino está muy marcado porque cada día asciende al Aneto mucha gente y se puede ver una línea de pisadas a lo largo de todo el recorrido. Durante el recorrido por el Glaciar, pudimos ver a nuestra derecha grandes picos rocosos entre los cuales se distinguía claramente la Maladeta, el pico Maldito, el pico Medio y el Coronas.
Cuando llevábamos unas dos horas por el glaciar, llegamos al collado de Coronas (3198m). Ahora nos quedaba un trozo bastante cansado hasta la antecima del Aneto. Atravesamos el final del glaciar, ascendiendo por una pendiente bastante acusada.
A continuación llegamos a un terreno formado por muchas piedras y roca que atravesamos sin dificultades hasta el rellano de la antecima del Aneto (aproximadamente 3390m). En este lugar algunos compañeros se quedaron por respeto al paso de Mahoma.
Ahora sólo nos quedaba el punto clave de la ascensión: el Paso o Puente de Mahoma. Se trata de una estrecha arista formada por bloques de roca, con una caída muy vertical a los dos lados. A veces hay que esperar un rato a que la gente que está en la cima acabe de bajar (hay tramos en los que no hay espacio para cruzarse con otras personas).

El principio de este paso es la parte más complicada, aunque es más impresionante que difícil (como mucho es de 2º grado de dificultad, pero es muy expuesto). Si se tiene vértigo, mejor no atravesar el Paso de Mahoma, y si alguien no tiene experiencia en atravesar aristas de alta montaña, mejor que se encuerde para asegurarse.



Empezamos avanzando utilizando las manos, para agarrarnos mejor, por unos bloques de piedra estrechos, después tuvimos que trepar unas rocas y avanzar unos segundos a horcajadas. A continuación trepamos grandes bloques de granito hasta llegar a una zona de piedras que forma la cima del Aneto (3404m, montaña más alta de los Pirineos, y segunda más alta de la Península Ibérica).

Llegamos a la cima sobres las 12:00, ya que habíamos hecho alguna parada durante el ascenso. ¡La satisfacción de haber llegado a la cima y contemplar estos paisajes era indescriptible!

En la cima encontramos una gran cruz metálica, una talla de San Marcial y una pequeña estatua de la Virgen del Pilar.
Desde la cima, si no hay niebla, podemos ver los macizos montañosos del Posets, la Munia, el Gran Bachimala, el Perdiguero, la Maladeta, el Tuc de Mulleres, el Vallibierna y el Comaloformo que también alcanzan los tres mil metros.
Esta es una de las mejores excursiones y de las más gratificantes que hecho en mi vida. La recomiendo a todo el mundo siempre que tenga una preparación física y una mínima experiencia en los recorridos de alta montaña.




3 comentarios:

  1. Nos ha gustado mucho. Víctor ya tiene ganas de volver....

    ResponderEliminar
  2. Nos ha encantado la expresión y la redacción.
    ¡¡Muchas felicidades!!

    ResponderEliminar